La pérdida de talento es masiva. Entre ofensivas completas que se van a la banca como la de los Rams y Packers, y la sequía absoluta en la posición de Tight End (adiós a Kyle Pitts y Tucker Kraft el mismo día), la pregunta del millón para todos los managers es:

¿Cómo debemos enfrentar esta semana?

Existen dos escuelas de pensamiento, pero este año una de ellas es la ganadora:
1. La Muerte por Mil Cortes (Diversificar): Intentar esquivar la Semana 11 en el Draft para no acumular jugadores con el mismo bye. ¿El problema? Terminarás parchando tu roster durante 9 semanas consecutivas, soltando talento con potencial en waivers para meter parches de emergencia, y lo peor: dejando pasar un valor brutal en el Draft solo por mirar el calendario.
2. Arrancar la Curita de un Solo Golpe (Concentrar el daño): Aceptar que la Semana 11 puede ser una derrota garantizada. Draftear el mejor talento disponible sin importar el bye y entregar esa semana si es necesario.
El Veredicto: En el Fantasy actual, los campeonatos se ganan acumulando la mayor cantidad de talento de élite, no jugando a la defensiva. Perder por 1 punto o por 50 cuenta igual en el récord (0-1). Es mil veces mejor concentrar todo el daño en siete días y asegurar un roster dominante para el 90% restante del torneo. Además, la Semana 12 viene completamente limpia (juegan los 32 equipos por Thanksgiving), el escenario perfecto para recuperar a todo tu arsenal de golpe y cerrar la temporada regular con el acelerador a fondo.